viernes, 26 de noviembre de 2010

Un proyecto de ideas frente a la política de la confrontación


A seis meses de las próximas elecciones municipales, el clima político de Benalmádena se está enrareciendo hasta unos extremos intolerables. La confrontación política, el duelo de ideas o la fiscalización de la gestión municipal por parte de los partidos de la oposición entran dentro de la normalidad de la tarea política. La descalificación personal basada en el engaño y la tergiversación, el acoso y derribo de la imagen pública del rival político o que un equipo de gobierno dedique más tiempo a difamar  a la oposición que a trabajar por el municipio cuya Alcaldía ocupa, escapa a lo que se considera un ejercicio legítimo y honesto de la actividad política.

En las últimas semanas, Enrique Moya y el PP de Benalmádena ya han mostrado a las claras cúales son las cartas que van a jugar en la inmenente campaña electoral de cara a los comicios de 2011: el ataque directo y personal como vil estrategia para enfangar mi imagen como candidato. Aún con los numerosos problemas que atenazan a nuestro Ayuntamiento, a pesar de la multitud de pequeños y medianos proveedores cuyos negocios se encuentran al borde del abismo financiero por el nulo compromiso de pago del cuatripartito; con las crecientes tensiones que empiezan a multiplicarse entre sus socios de gobierno; a pesar del colapso en el  que han sumido el progreso de Benalmádena, paralizada por la incapacidad del cuatripartito de generar proyectos o ideas que dinamicen su desarrollo; han decidido dilapidar esfuerzos y tiempo de su mandato para lanzar ridículas e insostenibles cortinas de humo cuyo único propósito es afear mi imagen pública y arrojar dudas sobre mi capacidad política.

Sólo existe dos motivos por los que un alcalde y sus concejales deciden priorizar la difamación y el ataque personal sin escrúpulos por encima de los proyectos y la capacidad de ilusionar a sus vecinos como recursos para garantizarse el apoyo y la confianza de sus votantes: la absoluta ausencia de propuestas, ideas y un modelo sólido de ciudad para la localidad, y el miedo ante la popularidad y el crédito del que si goza su contricante en las urnas.

Si algo me brinda ese apoyo que me transmiten los vecinos en la calle, es la seguridad de que podemos seguir apostando por nuestro proyecto de futuro para Benalmádena. La confianza de compartir una visión de ciudad con todos los benalmadenses. En este sentido, tenemos muy claro que la nuestra será una campaña de búsqueda, debate y desarrollo de las mejores ideas para el progreso de Benalmádena. Nuestro trabajo será el que ofrezca la medida de nuestra valía como políticos, mientras nuestros rivales pierden su tiempo al frente de la Alcaldía señalándonos con el dedo.






miércoles, 27 de octubre de 2010

Volvamos a mirar al mar

El pasado fin de semana, participé en la constitución oficial del Foro Socialista del Litoral de Málaga. Un punto de encuentro y debate abierto a la participación activa de la ciudadanía que pretende impulsar un nuevo municipalismo en la Costa del Sol, asumiendo las singularidades de cada uno de sus municipios pero teniendo claro que todos pertenecemos a un mismo litoral, con los mismos problemas y necesidades. Ya va siendo hora de pasar página a ese municipalismo egoísta y caduco, patentado por ciertos grupos independientes de infausto recuerdo, y perpetuado por alcaldes sin ideas ni proyectos de futuro, que han convertido nuestras costas en un auténtico ejemplo de despropósito urbanístico.

Gracias a los recursos inestimables que hoy nos ofrecen las redes sociales, podremos establecer unas vías de comunicación e intercambio de ideas con la ciudadanía para recoger todas sus propuestas de cara a la mejora de nuestro litoral. También queremos acercar nuestro planteamiento a cada una de las localidades del litoral, para lo que contaremos con el apoyo esencial de las agrupaciones locales. Tenemos claro que si queremos un futuro mejor para nuestro litoral, debemos construirlo hombro con hombro con nuestros vecinos.

Durante la sesión constitutiva del Foro Socialista del Litoral, me toco defender frente a mis compañeros una de las bases esenciales del proyecto: 'Un litoral que mire al mar, impulse su reforestación y cuente con espacios verdes'. Defendí que no podemos seguir viviendo de espaldas al mar, que la idea de vincular el progreso con un crecimiento urbanístico desaforado no puede ser ya más caduca, y que nuestras playas, lejos de ser únicamente un reclamo turístico, es el recurso más valioso para garantizar y seguir mejorando la calidad de vida de los malagueños, un espacio para el ocio y disfrute, un punto de encuentro social para los ciudadanos.

El Foro Socialista del Litoral vertebrará buena parte de nuestra acción política como partido en los próximos meses. Pero su labor quedará completamente coja sino conseguimos involucrar a nuestros ciudadanos en este proceso de búsqueda de ideas y propuesta de futuro. Por todo ello, os invito a participar en el proceso y a que volvamos juntos a mirar al mar.



martes, 5 de octubre de 2010

Huir de la isla desierta

El pasado sábado 2 de octubre participé en Sevilla en el acto de presentación de los candidatos socialistas para las grandes ciudades. Un multitudinario evento presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y José Antonio Griñán que volvió a demostrar la fuerza e ilusión que siguen impulsando a nuestras siglas en la comunidad andaluza.

También quedaron patentes los aires de renovación que empiezan a regir la organización de los actos electorales. Lejos de aislar a los candidatos en sus atrios, ahora apostamos por acercarlos al ciudadano. Mostrar su perfil más humano y cercano. Un candidato debe hablar con sus ciudadanos de tú a tú. Es la única manera de abordar con rigor y conocimiento de causa los grandes retos de la política municipal.

Durante el acto, se recurrió a una fórmula original y amena para dibujar de un trazo el perfil humano de los diversos candidatos: la clásica pregunta sobre qué priorizaríamos en nuestro equipaje si nos vieramos aislados en una isla desierta.

Desde luego, encontrarme recluído en medio del mar me despertaría una urgente necesidad de huir. Por ello, no dude en afirmar que optaría por llevarme una canoa para volver cuanto antes a Benalmádena.

Observando la total ausencia de proyectos y la parálisis que actualmente atenaza la gestión del Ayuntamiento de Benalmádena, uno no puede evitar realizar analogías fáciles. Y es que nuestro equipo de gobierno parece vivir aislado en esa isla desierta, disfrutando de un sol que hace muchos meses que ha dejado de calentar al resto de los benalmadenses. Pero una canoa resulta insuficiente para garantizar la huída de tanto naúfrago político. Estoy seguro que el pueblo de Benalmádena ya les estará preparando un cayuco para mayo de 2011...

viernes, 24 de septiembre de 2010

La lista más votada

Recientemente, el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, reclamaba ante los medios de comunicación la necesidad de reformar la Ley Electoral para garantizar que en cada ayuntamiento de España gobernase la lista más votada. Seguro que a cualquier benalmadense le sorprenderán estas declaraciones. Y es que el alcalde que actualmente rige su Ayuntamiento, Enrique Moya, no fue ni tan siquiera el segundo más votado: únicamente obtuvo 3.000 votos en una ciudad que ya supera con creces los 50.000 vecinos. Y participó en los comicios bajo las siglas del partido que lidera Rajoy. Supongo que el secretario general del PP, a poco que mantenga una mínima coherencia en su discurso político, no pudo evitar sentirse incómodo al recibir el escudo de Benalmádena de manos de un político que ni siquiera representa a una quinta parte de sus vecinos.

Desde luego, podemos extraer una conclusión clara y directa de esta proporción de votos: Benalmádena cuenta con un alcalde con el que no se identifica la gran mayoría de los ciudadanos. Nadíe puede negar que en las elecciones municipales de 2007 los benalmadenses expresaron un mensaje muy claro y directo con su voto: el deseo de un cambio. Un deseo que acabó destronando de su poltrona a Enrique Bolín, después de 12 años de excesos políticos, además de expresar el rechazo a la lista por la que apostó el PP, liderada por uno de los hombres fuertes del bolinismo.

Lejos de respetar la voluntad ciudadana, desde el PP prefirieron orquestar un asalto al poder con la complicidad del partido de Jesús Fortes y los jirones del GIB-Bolín, además de una tránsfuga. Precisamente, las fuerzas políticas a las que los benalmadenses le habían dado la espalda. No fue una moción motivada por el caos y el desgobierno, sino por la ambición de poder, por el egoismo de los que quieren que nada cambie para que sus intereses sigan inamovibles.

Más de 18 meses después, la situación de colapso a la que ha llevado el cuatripartito a este municipio demuestra la absoluta invalidez de cualquier argumento que pretendiera defender que Benalmádena fuera gobernada por una de las listas menos votadas. Seguro que los benalmadenses sabrán valorar este gesto del PP en las próximas elecciones.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Un momento decisivo para Benalmádena

Empiezo con esta entrada lo que espero que sea una larga y fructífera presencia en la blogoesfera. Desde este foro, mi deseo es haceros llegar reflexiones personales y algunas de las experiencias que más me están marcando en mi trayectoría política. He querido que este blog retome su constancia en un momento determinado: el inicio del nuevo curso político. Un periodo que no cabe más que calificar como decisivo para Benalmádena.

Y es que en los próximos nueve meses se va a dirimir el futuro de este municipio. Las próximas elecciones están llamadas a consolidar un gobierno sólido que sepa defender con criterio y convicción los intereses de los benalmadenses, y que sepa dejar atrás la larga sombra de una forma de gestionar ambiciosa y egoista que todavía lastra el desarrollo de este pueblo.

Afronto con ilusión y, he de reconocerlo, un cierto vértigo este proceso, y es porque estoy totalmente convencido de que el proyecto político del que formo parte es el único que puede conducir a Benalmádena a un futuro mejor. Y ese camino sólo se puede recorrer de forma satisfactoria de la mano de los benalmadenses, con sus ideas y propuestas, y escuchando atentamente sus problemas y críticas.

Tengo claro que en este periodo que ahora comienzo la cercanía con los ciudadanos debe ser la guía de los todos los movimientos y acciones del PSOE de Benalmádena. Porque sólo podemos crecer con vosotros.