viernes, 24 de septiembre de 2010

La lista más votada

Recientemente, el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, reclamaba ante los medios de comunicación la necesidad de reformar la Ley Electoral para garantizar que en cada ayuntamiento de España gobernase la lista más votada. Seguro que a cualquier benalmadense le sorprenderán estas declaraciones. Y es que el alcalde que actualmente rige su Ayuntamiento, Enrique Moya, no fue ni tan siquiera el segundo más votado: únicamente obtuvo 3.000 votos en una ciudad que ya supera con creces los 50.000 vecinos. Y participó en los comicios bajo las siglas del partido que lidera Rajoy. Supongo que el secretario general del PP, a poco que mantenga una mínima coherencia en su discurso político, no pudo evitar sentirse incómodo al recibir el escudo de Benalmádena de manos de un político que ni siquiera representa a una quinta parte de sus vecinos.

Desde luego, podemos extraer una conclusión clara y directa de esta proporción de votos: Benalmádena cuenta con un alcalde con el que no se identifica la gran mayoría de los ciudadanos. Nadíe puede negar que en las elecciones municipales de 2007 los benalmadenses expresaron un mensaje muy claro y directo con su voto: el deseo de un cambio. Un deseo que acabó destronando de su poltrona a Enrique Bolín, después de 12 años de excesos políticos, además de expresar el rechazo a la lista por la que apostó el PP, liderada por uno de los hombres fuertes del bolinismo.

Lejos de respetar la voluntad ciudadana, desde el PP prefirieron orquestar un asalto al poder con la complicidad del partido de Jesús Fortes y los jirones del GIB-Bolín, además de una tránsfuga. Precisamente, las fuerzas políticas a las que los benalmadenses le habían dado la espalda. No fue una moción motivada por el caos y el desgobierno, sino por la ambición de poder, por el egoismo de los que quieren que nada cambie para que sus intereses sigan inamovibles.

Más de 18 meses después, la situación de colapso a la que ha llevado el cuatripartito a este municipio demuestra la absoluta invalidez de cualquier argumento que pretendiera defender que Benalmádena fuera gobernada por una de las listas menos votadas. Seguro que los benalmadenses sabrán valorar este gesto del PP en las próximas elecciones.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Un momento decisivo para Benalmádena

Empiezo con esta entrada lo que espero que sea una larga y fructífera presencia en la blogoesfera. Desde este foro, mi deseo es haceros llegar reflexiones personales y algunas de las experiencias que más me están marcando en mi trayectoría política. He querido que este blog retome su constancia en un momento determinado: el inicio del nuevo curso político. Un periodo que no cabe más que calificar como decisivo para Benalmádena.

Y es que en los próximos nueve meses se va a dirimir el futuro de este municipio. Las próximas elecciones están llamadas a consolidar un gobierno sólido que sepa defender con criterio y convicción los intereses de los benalmadenses, y que sepa dejar atrás la larga sombra de una forma de gestionar ambiciosa y egoista que todavía lastra el desarrollo de este pueblo.

Afronto con ilusión y, he de reconocerlo, un cierto vértigo este proceso, y es porque estoy totalmente convencido de que el proyecto político del que formo parte es el único que puede conducir a Benalmádena a un futuro mejor. Y ese camino sólo se puede recorrer de forma satisfactoria de la mano de los benalmadenses, con sus ideas y propuestas, y escuchando atentamente sus problemas y críticas.

Tengo claro que en este periodo que ahora comienzo la cercanía con los ciudadanos debe ser la guía de los todos los movimientos y acciones del PSOE de Benalmádena. Porque sólo podemos crecer con vosotros.