lunes, 10 de enero de 2011

Dignidad y honradez frente al todo vale



Que no iba a ser una batalla limpia, lo sabíamos. Que iban a emplear todos los medios a su alcance para falsear la realidad y moldear los hechos a su gusto y beneficio, aún a costa de utilizar los recursos y subterfiugios más viles y chabacanos, también. ¿Qué podíamos esperar del batiburrillo de siglas e intereses políticos que integran el equipo de Enrique Moya; gente que se agarra al poder como una garrapata, con el único objetivo de estrujar al Ayuntamiento hasta que no le quede ni una gota?

Dignidad, honestidad y honradez son palabras que ellos tan sólo usan para su defensa, como si los demás no tuviésemos, sin pensar ni por un momento que fuimos nosotros los que les dimos significado a esas palabras.
Nosotros, que ganamos honrada y honestamente las elecciones municipales. Nosotros, que de una manera digna convencimos al electorado mediante la fuerza de nuestras ideas y convicciones y el valor de nuestro  programa electoral. 

Frente a nosotros, esa unión de intereses personales auspiciada por el PP que encabeza el actual alcalde, y cuyo único fin era llegar al poder costase lo que costase. La prueba más clara de esta afirmación es que  tuvieron que llegar a la Alcaldía mediante una moción de censura, sin fundamento, sin motivo, sin base. ¿Pero quién necesita motivos, base o fundamentos, cuando empresarios de medio pelo que hacían su agosto a costa del erario público perdían su poder? ¿Quién necesita motivos, base o fundamentos, cuando ellos, sin oficio ni beneficio alguno, se veían de patitas en la calle?

La verdad es que para hacer lo que hicieron y hacer lo que hacen, no necesitan motivo alguno. Tan solo les sirve la idea de que todo vale, y todo no vale. Sólo vale la honestidad, la honradez y la dignidad, palabras que, evidentemente, a ellos les suena a chino. Por ello, nosotros continuaremos trabajando por lo verdaderamente importante: sacar a Benalmádena del atolladero financiero y organizativo en el que esta tropa le ha metido. Trabajaremos siempre con un único afán: que nuestras ideas y propuestas para Benalmádena sean las mejores.

1 comentario:

  1. Por desgracia, algunos politicos olvidan ser servidores públicos, algunos no aprenden de la historia, y parecen no recordar que, siglos atrás, los reyes se creian dioses, y por ello, llegaron a perder la cabeza tras alguna revolución. El pueblo, y no solamente cuando hay elecciones es quien pone y quita gobernantes. Los que, dandose golpes en el pecho, robaron la voluntad del pueblo llegaran a saber lo que es la democracia cuando dejen de mirarse en su ombligo y sus bolsillos.
    Por estos motivos y también otros, es usted el mejor candidato a la alcaldía de Benalmadena. Animo Sr. Carnero y fuerza para el trabajo que le queda por delante.

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